Huertos comunitarios como herramientas para la inclusión social

 

La calidad de vida en las ciudades depende en buena parte del aprovechamiento de los espacios públicos. Lugares con una relevancia que trasciende el urbanismo y la arquitectura, y que adquieren identidad a partir de las personas que los habitan. Porque los barrios se definen por su grado de convivencia y participación, por las relaciones que se establecen entre los vecinos y por la incidencia en sus vidas de las zonas comunes, ya sean públicas o privadas.

 

Con la finalidad de abrir un nuevo espacio para la integración social en el barrio del Polígono de Toledo,  se creó en julio de 2016 el HUERTÓDROMO. Un huerto urbano y comunitario, cuya metodología de trabajo está orientada en la construcción de una Comunidad de Aprendizaje formada por vecinos y vecinas de la ciudad quienes, de manera organizada, construyen y se involucran en un proyecto de desarrollo comunitario.

 

Esta intervención permite el desarrollo de metodologías activas e inclusivas que fomentan la integración comunitaria, generan estrategias para la resolución de conflictos y la cultura de la paz, y contribuyen a la construcción de una identidad positiva del barrio. De esta manera, los implicados se convierten en actores determinantes de su propio desarrollo y se potencia la capacidad en la toma de decisiones y la implicación social, ambiental, política y económica de toda la comunidad.

 

El HUERTÓDROMO tiene como principal objetivo fomentar la inclusión activa de los vecinos, a través del desarrollo de sus capacidades profesionales, personales y sociales, así como la creación de vínculos y el acompañamiento individualizado. Todo esto en el marco de un proceso de trabajo cooperativo en huertos comunitarios y talleres de artes para la transformación.